Blog de mamá novata treintañera

BLW la pesadilla continúa, día 11

Bueno, el primer día fue frustrante al principio con la experiencia macarrón. Le ofrecimos más tarde plátano y al pobre Enano se le escapaba entre sus manos. Mala idea empezar con comidas escurridizas...

Por la noche insistimos una vez más con pera y plátano, con cortes más cuadrados para evitar que resbalasen (aunque el plátano acabó redondo). Y ahí conseguimos el éxito: todos los trozos de fruta pasaron por la boca. Luego la mayoría fue al suelo, jejeje. Un acierto desde luego hacerlo tras su siesta con lechecita de mamá, pues le cambió el humor. Supongo que él también se sentía frustrado por no poder coger aquello que le ofrecíamos.

Desde este glorioso día han pasado ya semana y pico. Los trozos acaban en la trona o en el suelo casi por igual y hay días que la cosa funciona mejor y otros peor. De momento no come exactamente lo mismo que nosotros, pero es que nuestra dieta es super básica ya que queremos perder peso, y hemos adaptado las guarniciones...

Hasta hoy ha probado

• Manzana. Bien

• Plátano. Super escurridizo. Hemos tenido que pasar a plátanos pequeñitos y dejárselos un trozo con piel, como un calipo. No sabemos si le gusta mucho o poco.

• Zanahoria. O estaba muy dura o no le gustó. Hoy probaremos otra vez.

• Brócoli. Esa cosa verde que no suele gustar a los adultos, pero bien hecho y con su aceitito de oliva tiene su punto. El primer día estaba menos hecho y yo creo que tuvo éxito. El segundo lo hice un poco más y parece que tuvo menos. Eso sí, se puso guarro no, lo siguiente. Creo que lo disfrutó a su modo.

• Judías verdes. Otro éxito inesperado. Un día estaban mejor hechas que otro. Aun así las coge y rechupetea hasta que las abre.

• Patata. Le gusta mucho. Las primeras eran de esas específicas para hacer al vapor, las segundas normales y poco hechas, vamos, que no se despedazaban fácilmente.

• Pera. Bien. Especialmente si me ve que se la doy de lo que yo como. Con un cuchillo le corto un trocito a cada rato y bien.

• Fresas. Las partía en cuartos. Muy graciosa la cara de asquete que puso. Yo creo que por lo ácido. El segundo día no las quería ni para atrás. Cuando le saqué de la trona y le senté en mi regazo, yo seguía comiéndolas. Intentó echarles mano un par de veces y le di. Y ahí sí quiso. Eso sí, como ya no tenía babero se puso... confío en mi quitamanchas porque vaya curro va a tener...

• Calabacín. Partido en cuartos y con piel. Estaba demasiado hecho, tengo que quitarle tiempo. Sí que lo probó, aunque poco.

• Pollo. Cocinado al horno, sin sal. Era de la parte del contramuslo, que se supone que es más jugoso que la pechuga, y sin piel. El primer día rechupeteó los dos trozos, el segundo no le hizo mucho tilín, pero se lo llevò a la boca igualmente.

No está mal para casi dos semanas de experimento. El problema es que yo no sé cocinar y con lo del vapor estoy muy perdida. Estoy usando un cacharro que teníamos por casa de lekué o como se llame y no me coincide la potencia ni los tiempos ni el agua... así que voy a tener que anotarme las variaciones hasta dar con el punto exacto.

En fin. Por lo menos se lleva la comida a la boca, excepto que tenga hambre. Si le pongo muchas cosas empieza a veces a tirarlo todo, como si le molestara tener tanto donde coger, que no elegir.

Aparentemente no ha tragado aún nada salvo de modo accidental. También le doy un poco de agua en vasito, unos 30 ml pero acaba bañándose.

Su postura corporal no le permite tragar, se sienta como de medio lado, o eso creo yo. Hay que trabajar para que se siente más derecho en la trona.

Atragantamientos: cero. A veces tose o da arcadas, pero se le ve que es para echar los trozos de comida hacia adelante y se pone hasta arriba de babitas, jejeje.

Parece que es normal que lo que coman sea anecdótico hasta el octavo mes (me compré el libro para ver qué hacía mal) así que ¡bendita teta! De todos modos me agobio pensando en si no voy a desnutrirle así que estamos con la pelea de los cereales.

Más que pelea es que compré para hacer biberón de cereales con mi leche, que tengo mucha congelada, pero no se lo bebe ya sea más espeso o menos espeso con mi leche, congelada o no, o con la de lata. Estaba tan super convencida de este método que me atreví a comentarlo con mi madre... y pa qué... yo, con mis inseguridades personales... pues ya me metió la "cosilla" en el cuerpo de que si no iba a comer lo suficiente... Amén de que para mi madre lo de tanta teta es un vicio... que le hiciera una poca papilla para que se fuese acostumbrando (así, literal). Total que a ella le dije que papillas y purés para el nene, nunca (entiéndaseme, para aprender a comer). Pero al final siempre me puede el miedo de que no coma lo que necesita... Así que probaré a darle una papilla de cereales q tengo por ahí de muestra... de la que querrá dos cucharadas, como mucho.

De todos modos es que llevamos muy poco y una vez al día. Aunque no esté mi marido como veo que no se atraganta, también le daré algo a medio día de fruta y/o verdura. Carne si la hay. El caso es que vea que empieza a quedarse con algún minitrozo... 

Que conste que sigo pensando que el método es la leche. Soy yo la que está fallando por no confiar en mi niño.

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