La maternidad

Escrito por madrenovatconcasi40 10-02-2014 en maternidad. Comentarios (0)

La maternidad es algo maravilloso, gratificante y muy bonito. Pero también es un duro trabajo de 24 horas al día del que NADIE TE AVISA. 

Por partes. Puedes asumir que no vas a dormir bien en los próximos digamos 5 años, vale, tampoco lo hacías ya de embarazada así que bueno... 

Pero lo que llama mucho la atención una vez que ya llevas uno o dos meses es que todo el mundo, tenga hijos o no, se permite aconsejarte sobre todo. Para tu bien y el del bebé. Yo ya no sé cómo decirle a mi suegra que no necesito beber un vaso de leche antes de acostarme para dar el pecho... así que no se lo digo, pero tampoco me lo bebo.

Tampoco sé cómo decirle a mi madre que deje de decirle al nene que está enviciado en la teta cuando descubro que ella sólo le dio pecho al mayor dos semanas, y al resto nos tuvo a biberón... así que pocos consejos sobre lactancia materna podrá darme...

Pues sí, es duro porque aunque la lactancia vaya genial desde el primer momento, tu bebé va a estar pegado a ti mucho tiempo. Si eres una persona independiente, o te consideras tal, habrá momentos en que te sientas mal. Especialmente si la cosa no va como tú pensabas, ppr ejemplo, a la hora de que el bebé duerma según llegas a casa del hospital.

Si tu hijo llora como un descosido al dejarle en la cuna, es normal. Si sólo se duerme al pecho o tras mucho rato de brazos, es normal. Y si la única manera de que durmáis los dos es en tu cama, es más normal de lo que otras mamás suelen confesar. De hecho los niños que no se comportan así son una rara avis, pero desde aquí mi más sincera enhorabuena a las premiadas.

Rebuscando por los foros encontrarás mamás que siguen complejos rituales para que el nene, con suerte, duerma una siesta de media hora. Yo tengo que decir que el colecho y dormir a la teta han sido mi salvación. Si me arrepentiré más adelante o no, el tiempo lo dirá. Y el único motivo por el que ahora me planteo sacar a Enano de nuestra cama es por mi marido, que aunque duerme como un tronco, se deja llevar más por toda esa sabiduría popular. Si bien es cierto que los ánimos decrecen cuando digo que entonces me voy yo a dormir con el nene a su cuarto, porque sigue comiendo cada dos horas por la noche y yo paso de que él tenga que llorar para pedir y yo levantarme como un zombi para darle...

Sì, has leído bien, cada dos horas y con suerte, a los 6 meses. Lo de que las tomas se distancian con el tiempo es un mito. A ver, puedes estirarlo durante el día si te apetece (por la noche, como llore, seguro que no lo intentas) con tácticas como cambiar el pañal, salor de paseo... pero si no tienes otra cosa mejor que hacer, o sea, si no es por necesidad, yo no lo haría. Vamos, que no lo he hecho. Al fin y al cabo, la lactancia es a demanda. El resultado es un niño sanote y feliz. Merece la pena el tiempo invertido.